
Caminando a tientas
carne viva,
gemido sordo
dolor en vuelo.
Recovecos de mi cuerpo...
Pedacitos de cristal en llanto
mis manos burdas tiemblan
en el mutismo de la ignorancia.
¡Se escurre la palabra de mi vida!
En el tiempo húmedo de la esperanza.
Ahí, la felonía de tú presencia:
Zapato impune.
Cinturón que oprime.
Tijera fría.
Bragueta abierta.
Navaja que hiere.
Yo...
Venada muerta.
Espejo quebrantado.
Llanto sin lágrima.
Vestido raído.
Muñeca rota.
Pecho herido,
sentido ahogado
daño sin fe.
...Y me comí las vísceras
incorpore mi alma
recobre el valor
encajoné las llagas
partí, corrí, volé
Yo... mujer con alas.
*mara yudith*
6 comentarios:
Hola Mara Yudith
he tenido que leerlo dos veces, siempre lo recomiendo para no expertos, yo suelo hacerlo de una vez, pero me ha impresionado mucho este poema por lo que no sé qué decirte realmente ya que lo dices todo tan visceral, profundo, tan doloroso y a la vez esperanzador ...
enhorabuena
un abrazo
Maria...
gracias por tan dulces palabras...
es un gusto conocerte a través de este espacio...
me gustaron mucho tus escritos...
la mujer con alas me recordó a Pizarnik...
alguien que supo hablar bien del dolor...
un beso
hasta pronto
gracias Tomás
si es viceral
como mucha realidad
un placer encontrarte
Noche estrellada
gracias por dejar tu huella
ay gracias por compararme
Feliz de saludarte
Hola Mara. Vine a conocer tu casa.
Me alegra que ya tengas domicilio :)
Un abrazo.
Muy interesantes tus letras
Saludos amiga.
Publicar un comentario